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La vida después de ser Director General

Aurum CG
hace 3 días
3 min de lectura



Cuando llega el momento de pasar la empresa a la siguiente generación, pocas veces nos ponemos a pensar qué es lo que puede hacer el fundador una vez que está retirado.


Es muy común ver empresarios que, después de 30 o 40 años al frente de su empresa, se resisten a soltar el mando.


Y no siempre es por desconfianza en la siguiente generación, o por perder el control. Muchas veces esto es por algo mucho más profundo: el hecho de que, si se retiran, en su vida personal no tienen otra cosa que hacer, y si dejan de trabajar, sienten que su vida pierde sentido.



Y aquí está el error de fondo: muchos directores piensan que al entregar la empresa y jubilarse, ya no tienen nada que aportar. Cuando la realidad es exactamente lo contrario.


Un director o dueño retirado es, potencialmente, un consejero extraordinario para otras empresas. Puede ser un mentor invaluable para emprendedores que apenas están empezando, así como participar en iniciativas y asociaciones de apoyo a los demás — y eso puede darle un enorme significado a su vida.


El propósito no se construye el día que te retiras

Muchos fundadores, al momento de retirarse, toman la decisión de "descansar un tiempo" antes de definir qué sigue — y esa pausa casi siempre termina en inactividad profesional permanente.


Y la inactividad, sin un propósito claro, es una de las formas más rápidas de perder el sentido de vida, entrar en depresión o sentir de golpe los estragos de la edad. Y no debería ser así.


Es por eso que te comparto los siguientes puntos en relación a este tema:


  1. Empieza a preparar qué vas a hacer 5 años antes de tu fecha estimada de retiro. No lo dejes para el último momento: el propósito de vida en el retiro se construye con tiempo, no se improvisa.

  2. Prueba actividades y hobbies mientras sigues activo. Estando todavía al frente de la empresa tienes contacto directo con la realidad, lo que te permite probar ideas sin la presión de que "tienen que funcionar sí o sí".

  3. Explora nuevos negocios o proyectos. Esas ideas que siempre quisiste desarrollar, pero nunca tuviste tiempo, pruébalas ahora, con calma y sin urgencia económica.

  4. No busques una sola actividad, busca varias. Hay retirados que tienen una actividad distinta para cada día de la semana: consejo en una empresa, mentoría en otra, un hobby, un proyecto personal o incluso una pequeña empresa en el giro que te gusta.

  5. Considera el rol de consejero o mentor como parte de tu plan. Tu experiencia tiene un valor enorme para otras empresas en otra etapa de desarrollo, y para emprendedores que están comenzando.

  6. Documenta y define tu plan con tiempo, no lo dejes a la improvisación. Cuando llegue el momento de la jubilación, ya debes tener probado y definido a qué te vas a dedicar.


Este trabajo previo no solo beneficia al fundador que se retira. También libera a quienes toman la empresa, porque asumen el mando sin la carga de remordimiento de haber dejado al fundador sin rumbo.


Construir un propósito de vida para el retiro toma tiempo. Empezar tarde no es empezar mal, pero sí es empezar con menos opciones.


"La pregunta no es si vas a dejar la dirección general algún día. Es si, cuando llegue ese día, vas a tener hacia dónde caminar."




 
 
 

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